| Autor: saritisima
El trabajo estaba hecho. El Madrid goleaba 5-2 al Villarreal cuando un riguroso penalty (piscinazo) de Cristiano Ronaldo,abría la polémica sobre quién lo iba a lanzar. El portugués recibió el balón de un disciplinado Raúl para que ejecutara la máxima falta, ya que él es encargado de hacerlo salvo cuando se las deja a su amigo Kaká para rescatarle de esa profunda depresión que vive. Sin embargo, Xabi Alonso se acercó al punto de penalty y le pidió al portugués que quería lanzarlo. Ronaldo, al principio, no daba crédito a la solicitud de su compañero, luego se lo creyó. No se sabe si el tolosano se lo pidió o se lo impuso, el caso es que el portugués, tras cambiar varias frases con el centrocampista, acabó cediendo el balón a regañadientes con una sonrisa entre irónica y enfadada.
Xabi Alonso tuvo que lanzar el penalty dos veces, ya que el colegiado Muñiz Fernández ordenó que se repitiera por invasión del área antes del lanzamiento. Cuando el tolosano marcó (6-2), todos sus compañeros fueron a celebrarlo salvo Cristiano Ronaldo que se limitó a dirigirse al centro del campo para el saque de centro. El portugués volvió a dar la nota como hiciera en el encuentro ante el Almería. Entonces falló un pena mázima, Benzema enmendó el error y el luso ni le felicitó ni lo celebró. Poco después marcaba, se quitaba la camiseta para lucir pectorales y sacar toda sus rabia, lo que le valió la segunda tarjeta amarilla y a la caseta.
El domingo dijo que no estaba enfadado por no haber tirado el penalty, y se mostró soberbio cuando fue preguntado por qué no había celebrado el gol: “No es obligatorio celebrar siempre los goles. ¿Verdad? Cuando marco un gol Casillas no viene a abrazarme. No pasa nada. No estoy enfadado. El me ha dicho que lo quería tirar y no pasaba nada. ¿Era obligatorio celebrarlo? Yo marqué un gol e Iker no lo celebró conmigo. No pasa nada”.
Pero sí pasa, porque esas malas vibraciones son percibidas por sus compañeros, como cuando Higuaín, que marcó dos goles, fue preguntado al final del partido por su compañero: “Ha hecho un gran partido pero el triunfo es de todo el equipo, no de un solo jugador”. Y es que la ambición del portugués molesta hasta en su entorno. Ha marcado 12 goles en la Liga, dos menos que Higuaín, aunque en total ha logrado 18 sumando los seis de la Champions, que le convierten en el máximo goleador del equipo. Eso no debe bastarle, ni dar la oportunidad a Xabi Alonso de marcar su primer gol oficial con el Madrid en una plantilla en la que han marcado casi todos sus compañeros, excepto Gago y Metzelder. El luso se molestó ante la ilusión de un compañero que quería marcar su primer gol vestido de blanco. Eso con Kaká no pasa. Al brasileño le dejó tirar el primer penalty. Y es que hay amores que matan.
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